La veía a lo lejos, pero me conmovió tanto su llanto que me tuve que acercar otra vez.
“Luz”, le dije despacio, agarrándola del hombro. Estaba sentada con la silla al revés, su cabeza recargada en el respaldo. No dejaba de llorar.
—¿Qué pasa?
—Lo extraño.
—¿A quién?
—No me acuerdo.
Ahí vamos de nuevo, pensé.
—Luz, para extrañar a alguien tienes que saber quién es.
—No lo sé.
—¿Tomaste algo?
—Ya te dije que no, solo me duele. Me duele el corazón. No voy a poder vivir sin él.
—Luz, esta conversación no es normal. A ver, tranquilízate un poco. Llevas horas llorando. Desde que despertaste lo estás haciendo y me estás espantando. Vamos a tratar de resolverlo. Tranquilízate.
—No puedo, no puedo, me duele… tanto.
No quería hacerlo, pero no vi otra manera de tranquilizarla. Ahora es a mí a quien le duele. Tengo la mano roja. Pero parece que reacciona. Se está sobando el cachete y tiene esa mirada de que me va a matar.
—Luz, reacciona ya.
—Estaba dormida, creo.
—¿”Él” es alguien que soñaste?
—No, es una mujer. Vino a hablar conmigo.
—¿Cuándo?
—En mis sueños.
—¿Por eso lloras, Luz? ¿En serio? ¿Y qué tiene que ver con “el personaje que extrañas”?
—No sé, todo es muy confuso, estoy tan triste.
Aprovechando que ya no lloraba desconsolada, estuve tentada a irme y dejarla hablando sola, pero me dio miedo que volviera a hacerlo, así que decidí seguirle la corriente un poco más.
—Cuéntame de tu sueño y de la mujer.
—Fue en la madrugada, antes de amanecer. Ya no estaba tan oscuro. Creo que iba a amanecer porque sentí que alguien se sentaba en mi cama y abrí los ojos. Me espanté muchísimo, pero ella me tomó la mano con cariño y me sentí tranquila. Se me quedó viendo un rato sin hablar.
—¿No te dijo nada?
—No en ese momento. Solo me miraba y yo empecé a sentir una tristeza horrible. Empecé a tener imágenes en mi cabeza que no había visto. Una mujer desnuda en una cama. Yo la veía y se me hacía chiquito el corazón. Como si me hubieran mentido. Me dolía.
—¿Quién era?
—No sé.
—¿Era la misma que estaba en tu cama?
—No, y no se le veía la cara. Pero la cama me resultaba familiar. Yo he estado ahí.
—Me estás confundiendo, Luz.
—Yo también lo estaba. Me llegaban más imágenes. Todas tristes. Quería llorar y la mujer no me soltaba la mano. Me acariciaba el pelo con la otra a ratos, como si supiera que esas imágenes me estaban afectando de verdad.
—¿Y luego?
—Paró. La mujer se me acercó y al oído me dijo: “El daño que causaste en alguien me llegó a mí. Hoy te lo regreso, porque es tuyo, no mío”.
Se quedó callada, pero en ese momento, cuando lo repitió, ya tranquila, lo supo, y por supuesto yo también. Tantas veces le dije que no se aprovechara de su amor. Él era un buen hombre. La adoraba, le concedió hasta el último de sus caprichos. Y ella lo manejaba como un títere.
De pronto, empezó a llorar otra vez.
—No voy a poder vivir con este dolor, no puedo. ¿Cómo se puede extrañar tanto a alguien?
—Así es el amor.
—Pero yo no lo quiero, yo nunca lo quise así.
—Pero él a ti sí.
Salí del cuarto. Lo que había sucedido no tenía la más mínima lógica, pero tenía un sentido de justicia que difícilmente se podía cuestionar. No sé si la mujer era solo un sueño, si las imágenes eran reales, pero sabía que Luz había lastimado de tal manera a un hombre bueno, que en algún momento tendría que pagarlo. Nunca me imaginé que fuera así, pero yo no podía hacer más que acompañarla a ratos mientras lloraba… una vida.

Muy buen.
Gracias!!!
No sabía que eres escritora .. Súper !!!!
Pues escritora no, pero me gustan los cuentos
Hola Van….
El amor pude doler…. Y mucho…. Ojala no fuera así pero pocas veces sabemos aprovechar el amor que alguien nos tiene.
Bonito cuento amiga.
Abrazote
Así es, abrazo!
Que bonita historia!! Ya espero la proxima!!!
Excelente,una forma muy descriptiva de la naturaleza humana. Nunca se está conforme y no se reconoce cuándo llegan las cosas y el momento en el que hay que disfrutarlas así como llegan.
Gracias por compartirlo.
Gracias por leerme!
Belllo cuento…llorándole a un amor no correspondido, muy bueno Vane !!
Muchas gracias!
En esencia, hermoso, reflexivo y profundo.
Valdría la pena revisar, si hay algun cute & paste duplicado durante la inserción del html, para que sea PERFECTO:
Me encantó.
Gracias Julio! ;)
Emisiones y sentimientos.
Siempre nos llena de vida y el recuerdo de lo que pudo ser parte de nuestro camino.
Gracias!!!
La amo
Me ha olvidado
Era su sol
Sol Blanquesino…
El aleteo de una mariposa puede causar un grave daño en otro lugar y momento. Algo tan bello como el amor, también.
Excelente Narrativa!!
Gracias!!!
Sentí un nudo en la garganta por el llanto de Luz, y sentí un alivio también en el desenlace. Gracias por plasmar historias que probablemente son de la imaginación, o probablemente un recuerdo o probablemente una mezcla – incluso de experiencias ajenas. Porque el amor también puede ser eso. Gracias. Gracias. Gracias.
Muchas gracias!
Hola, soy @thovarsism en TW. Paso por una situación en la que las circunstancias no me permiten estar más tiempo con mi hijo y su mamá no accede absolutamente a nada para poder platicar. La historia me hace reflexionar nuevamente, el “Pero yo no lo quiero, yo nunca lo quise así” me lleva a una de mis teorías (conspirativas) que tuve al inicio de la separación: Ella quería tener un hijo y lo conseguiría de cualquier forma. No tengo la más mínima idea si en algún momento me extrañó ya que yo procuraba amarla y respetarla sin importar nada; seguramente no fue la forma en la ella quería que yo la quisiera o no sé, pero a mi hijo lo amo y lo extraño cada minuto en que no estamos juntos. Yo ya no espero -4 años después de la separación y divorcio- que me diga algún día cuál fue su motivo, su verdadero motivo de separarnos y de hacer lo necesario para que yo vea lo más mínimo posible de tiempo a mi hijo. La larga y aburrida batalla legal por la custodia sigue y lo único que pido a Dios es que la mamá reflexione y vea la importancia de que nuestro hijo esté y conviva junto a mi, que soy su padre. Si yo la llegué a extrañar a ella? sí, y mucho. Si le hice un daño tendrá sus razones por las cuáles no me las dijo. Hice examen de conciencia? sí, y mucho… Tu escrito me regresó unos años donde estaba haciendo ese examen de conciencia y lloraba por no ver a mi hijo un solo minuto. Gracias por leerme.
Te mando un fuerte abrazo Miguel. A veces no hay que entender mucho, solo soltar.