“La creatividad es imaginación con responsabilidad”.

Hoy parece que los problemas de México son más que las soluciones que se proponen . Para todo problema siempre existirá alguna solución, entonces ¿qué pasa? ¿Se les acabó la creatividad?

Los procesos creativos normalmente se relacionan con temas artísticos, los que los hemos estudiado sabemos que son mucho más que eso.

Hay una forma de dividirlos en: c y C. La c se refiere a los procesos creativos que resuelven problemas de todos los días, los C son aquellos que cambian de alguna manera el mundo, su impacto es tal que generan grandes cambios: cambios históricos.

Sin embargo, para llegar a cualquiera de ellos tiene que haber un ambiente adecuado. Y este tema es un tanto personal, algunas personas encuentran inspiración en el baño o en la playa. Algunos lo encontramos en el silencio y en la noche, cuando todo está tranquilo.

Lo que se ha identificado es que los procesos creativos que nos llevan a ideas nuevas se desarrollan de mejor manera en un estado de relajación.

Una combinación de concentración y relajación permite la comunicación entre el consciente y el subconsciente estimulando la producción y realización de ideas: el proceso creativo.

La política, como todo en esta vida, no necesariamente necesita cambios tan creativos que impacten al mundo para poder funcionar. Simplemente se necesita creatividad c, la que resuelve los problemas diarios. Y, por supuesto, si surge una idea de C que se pueda realizar y se implemente, el mundo será otro. Así ha sucedido con la Revolución Industrial, el Renacimiento, el último siglo con la aparición de las neurociencias y en los últimos años la inteligencia artificial.

En un país con tantos problemas como México los políticos no suelen generar ideas nuevas porque no están en un ambiente de relajación. Se piensa que los cambios necesarios tienen que ser trascendentales y las pequeñas propuestas se desechan muchas veces porque no prometen ese “cambio radical”.

Si revisáramos la historia con detalle, no han sido muchas las ideas creativas de los políticos las que han cambiado el mundo. Han venido de la ciencia, de movimientos sociales y artísticos, etc.

¿Por qué tendría que ser diferente ahora?

Concentrémonos en las pequeñas propuestas, las ideas creativas que resuelven las cosas de diario. Eso es lo que tenemos que exigir de los políticos hoy. Pensar en grandes cambios nos ha traído grandes fracasos: ya no nos podemos dar el lujo de hacerlo otra vez. Vayamos más a lo seguro resolviendo paso a paso lo que está mal.

Seamos más “c” creativos, ideas con responsabilidad.