Hay muchas izquierdas y muchos tipos de ideales alrededor de la izquierda, pero podemos decir que en Latinoamérica la justicia social y la igualdad son sus principales estandartes.
Ideas que per se podrían dotar una superioridad moral, pero el GRAN, GRAN error que se ha cometido al interpretar esto, es que se cree que la superioridad moral es de las personas y no de las ideas.

Las personas de izquierda, no son “moralmente superiores” por el hecho de ser de izquierda, hay gente sin valores y sin moral de izquierda, derecha y centro en una proporción seguramente muy parecida. Porque para ser de izquierda solo se necesita proclamarse como tal y eso, eso no da ningún tipo de superioridad moral.
Ahora vayamos con las ideas: aquello que forma una ideología, en este caso la izquierda. Su valor principal es la igualdad, es el motor que la alimenta.
En un mundo utópico esto es lo ideal, ¿quién se podría negar? La igualdad es romántica, es el final del arcoíris.
Tristemente la naturaleza no es justa y no nos hizo iguales, todos somos diferentes, pensamos diferente, tenemos diferentes cualidades y aspiraciones. Algunos somos buenos para algunas cosas como la capacidad de abstracción o las operaciones matemáticas, mientras que otros tienen un gran talento artístico.
La naturaleza también es cruel, permite que haya animales más fuertes que someten a otros y hay desastres naturales que impiden que unas zonas se desarrollen más que otras.
Al final no hay mayor hipocresía que hacer alarde de una superioridad moral basada en una utopía, en el valor de un conjunto de ideas. En darle cualidades morales a las personas según su ideología. Pero en Latinoamérica ha bastado un apoyo o una beca para comprar conciencias y morales.
Excelente artículo
¡Muchas gracias!
Muy buen Artículo, felicidades y gracias por compartir !!!☺️
¡Muchas gracias!
Superioridad moral:se cuelgan de un chorro agua
Hola Vane buen artículo, pero considero que en Latinoamérica y sobre todo en México existe mucha hipocresía, egoísmo, odio, sentirse más que los demás y sobre todo no pueden ver qué le vaya bien a una persona porque empiezan las envidias, recuerda la moraleja de los cangrejos, aunque nunca me contestes aquí ni en X, te leo y te admiro, saludos
Muchas gracias Miguel.
La desigualdad alimenta al resentido.
Cuando una persona fracasa de manera recurrente, genera resentimiento. La mediocridad impide la ocurrencia de mejora continua y su tenedor no visualiza la causa raíz.
Frases como “así soy y qué”, “me tienen que contratar por lo que sé, no por lo que aparento” o la clásica “para eso me quemé las pestañas con una carrera profesional”, simplemente siegan la posibilidad de crecer en un autoinflingido daño.
La gente que se dice de izquierda padece un virus muy letal llamado envidia y tan sólo a las personas enfermas de este mal se indignan ante la desigualdad.
Hay otras personas que se van con la finta de creer que desigualdad es pobreza, pero al aclararles la diferencia, reaccionan ante el engaño.
La supuesta moralidad superior de la gente que se dice de izquierda queda expuesta fácilmente en su irremediable realidad.
Gracias por tu comentario.
..bien dicho! 👏🏽