El edificio Steve Jobs en San Francisco que es ni más ni menos que el centro de operaciones de los estudios Pixar, fue diseñado por Jobs, dueño de los estudios, con un objetivo claro: reforzar la cultura colaborativa de la empresa.

El pensamiento de Jobs sobre los beneficios de la colaboración en las empresas lo llevaron a diseñar un edificio en donde todo está pensado para que las personas se reúnan y se comuniquen.

Un edificio con un patio central en donde se pueden encontrar salas de reuniones, una zona de juegos, otra de restaurantes y todo diseñado para que las personas “tengan encuentros casuales”.

¿Por qué un hombre, que es considerado un genio, creía tanto en la colaboración?

Porque tiene beneficios para la empresa. Así de fácil y sin romantizar. La personas que socializan, conviven, conversan en ambientes agradables son más productivos, más creativos y por lo tanto mejores empleados.

No sé y no creo que haya un estudio sobre este comportamiento en los pequeños pueblos y menos en las grandes ciudades porque este tipo de investigaciones se generan para las empresas con un solo fin: mejorar la productividad.

Muchas veces piensan que los que tenemos cierto grado de afinidad con el neoliberalismo lo romantizamos, pero yo pienso que es todo lo contrario: somos más pragmáticos. Si una empresa produce más, los empleados ganan más y tienen mejores condiciones de trabajo. Esto se refleja en sus familias, sus comunidades, sus ciudades y su país.

Pensando en México y en el ambiente de polarización que vivimos me es imposible no reflexionar sobre la repercusión que tiene esto en la productividad del país.

Ningún político, ningún gobierno es un niño de pecho al que hay que defender y proteger. Nuestros políticos llevan años y años en un sistema viciado por las peores prácticas, pero la manera en la que Andrés y ahora Claudia polariza todos los días es de remarcar.

Un buen gobernante jamás será aquel que desprecia profundamente a una parte de la población y menos si es una tan grande. Solo por eso Andrés nunca pasará a la historia como un buen gobernante.

Claudia  en días recientes hizo referencia a las supuestas similitudes de Mandela y Martin Luther King con Andrés. Seguramente en un arrebato de fanatismo e ignorancia: Claudia confunde un líder con un tirano, porque la principal característica que los diferencia es que los primeros unen, mientras que los segundos separan naciones enteras.