Todos sabemos de la importancia que han tomado los spaces de Twitter para establecer un diálogo entre ciudadanos y políticos, periodistas, analistas y hasta trolls.
Sin embargo creo que cabe el cuestionamiento sobre a dónde van estos espacios y no me refiero a las diferencias que pueden existir entre tuiteros, grupos, influencers, etc. Me refiero a la estructura misma de estos espacios de diálogo y principalmente: a su fin.

Lo que ha sucedido hasta el día de hoy es que se han invitado a diferentes actores del ámbito político, se dialoga con ellos y después se abre un espacio para preguntas y respuestas. Ante la novedad de este medio y la necesidad de los ciudadanos de ser escuchados se hicieron muy populares. Pero si somos sinceros la gran mayoría, terminan siendo repetitivos y hasta aburridos. Están perdiendo su fuerza.
¿Por qué?
Porque se han convertido en espacios catárticos en donde los ciudadanos buscan respuestas individuales a problemas individuales o hacen propuestas que se han repetido cientos de veces ya.
Continuar con este formato anuncia una muerte lenta de una gran herramienta porque pocas personas están dispuestas a escuchar horas y horas los problemas, peticiones y soluciones a situaciones que no les afectan o muy poco.
Desde mi punto de vista y quiero enfatizar: mi punto de vista, estos espacios deberían de tener objetivos diferentes.
Diversión y aprendizaje
Primero voy a hablar de los spaces recreativos y de aprendizaje. Los menciono porque debe de quedar claro que estos no tienen porqué ser espacios democráticos. La persona que abra un space con el fin de divertirse o aprender un tema cualquiera puede poner sus propias reglas y debemos respetarlo. Incluido no dar la palabra a nadie.
Representación
Ahora vayamos a los espacios con nuestros representantes: los diputados o senadores.
Estos spaces podrían ser un ejercicio de representación ciudadana invaluable. Pero para que esto suceda deberían de estar enfocados en las personas y los problemas de la comunidad a la que representan.
Cientos de veces hemos visto cómo se sube a un space un diputado y se le cuestiona o se le solicita apoyo en un tema que no le corresponde y por lo tanto no tiene el conocimiento adecuado y a veces tampoco tiene injerencia en el tema. En estos espacios sería oportuno darle prioridad a las personas que representa el diputado o senador y tratar temas locales con los que ellos deben de estar involucrados. Con estos ejercicios podríamos pasar de una catarsis individual a un ejercicio de colaboración ciudadanos-representantes políticos. Teniendo siempre en cuenta que ellos son legisladores, su trabajo es discutir, proponer y aprobar (en su caso) leyes. No pueden resolver problemas que atañen a otros poderes.
Diálogo político
El tercer lugar lo dejaría para espacios de construcción política en donde expertos, políticos y ciudadanos podemos dialogar.
Estos espacios de diálogo deberían de tener claro sus límites: no son catárticos, no son de representación. Los participantes de los spaces debemos de aprender a escuchar y hablar solo si lo que tenemos que proponer es: original y ejecutable. Debemos de recordar que los análisis de la situación pasada y presente del país se han hecho por expertos cientos de veces y es una discusión agotada que ya no construye ni aporta.
Del otro lado los expertos, políticos y demás invitados a estos espacios deben de estar conscientes que no le hablan a otros expertos, políticos ni analistas, le hablan a ciudadanos interesados. Solo eso.
Sociales
Y el último tipo de espacios que yo pondría en esta breve lista son los espacios con fines sociales. Espacios en los que deberíamos de participar todos por una simple razón: solidaridad.
Sí, todos tenemos mejores cosas que hacer que escuchar horas y horas a los representantes de una ONG hablarnos de casos tristes sobre un padecimiento o la falta de medicamentos. Pero no nos cuesta nada subir, compartir o acompañar con el único fin de dar mayor alcance a temas que, si bien no podemos resolver solos, en equipo podemos trabajar para volverlos visibles. Son cientos de causas que requieren sólo que estemos ahí para que se les escuche.
No nos quita nada.
Estas son algunas reflexiones tras observar cómo hemos estado mezclando diferentes objetivos posibles y cómo los hemos convertido únicamente en espacios de catarsis sin orientación.
Y aquí vienen la preguntas más lastimosas en este momento: ¿se vale tener intereses personales, partidistas o políticos sin revelarlos? ¿se vale ocultar la identidad?
La respuesta para mí es sí a ambas, pero voy a terminar con una reflexión al respecto. La sociedad mexicana eligió a un candidato que, desde su punto de vista, era algo diferente a lo que estábamos acostumbrados: un cambio.
Lo hizo porque se ha sentido constantemente engañado por los partidos que ahora son oposición. Lo que impera en la sociedad mexicana es la desconfianza y eso no excluye a nadie.
Lo PRIMERO que tenemos que hacer desde la oposición política y ciudadana es generar confianza. ¿Cómo se va a lograr esto si no somos excepcionalmente transparentes?
Interesante y correcta tu apreciación, efectivamente deben de ser más transparentes y mucho más dinámicos, se volvieron repetitivos, reiterativos, solo hablan los que los hacen, solo he participado en uno donde hablaban más los participantes que quién lo hizo, la otra es seguir los puntos a tratar y no divagar en demasiadas cosas. Deben de tener una duración determinada para hacerlo dinámico.
Se están agotando muy poco por el protagonismo de solo los que organizan y sus cuates. También la transparencia es fundamental, si no está su foto, no confío en ese perfil. Demasiada hipocresía, ya no la necesitamos, como sociedad que debe participar más en la política, ya no podemos cometer los mismos errores.
Me encanta cómo escribes. Muy claro y conciso.
Coincido en que la novedad del foro y la confusión que reina entre los,ciudadanos, principalmente, lo hace muy atrás para ventilar las frustraciones. Pero cada herramienta tiene su propósito y debe de ser utilizada adecuadamente. Si no, no se obtiene lo que el que la usa busca, y se desvirtúa la percepción de la herramienta.
El Space es la herramienta idónea para acercar a grupos diversos, que buscan un fin común concreto. Y proporcionan la fuerza de la unión de grupos disímbolos, a fin de obtener la masa crítica suficiente para ser una fuerza significativa, que pese efectivamente en la consecución del fin común deseado.
Ejemplo perfecto, la votación de la “reforma eléctrica “. En este caso el space fue el vehículo para participar a los grupos políticos, el sentir y la inquietud, en toda su magnitud, de los grupos ciudadanos. Los Spaces movieron cantidades enormes de personas para dejar claro a los legisladores cuál era el sentir y la voluntad directamente de la fuente.
Pero no son una herramienta universal. Y si se tratan de acomodar a usos no idóneos, producirán hastío, y se van a desvirtuar como las herramientas valiosas que son.
No revisé bien… por andar descafeinado. Erratas:
Do de dice: …los,ciudadanos, principalmente, lo hace muy atrás…
Debe decir: …los ciudadanos principalmente, lo hace muy atractivo…
Ahí está! Gracias y saludos.
Los Spaces han sido distorcionados por fanaticos y gente pagada como pasa en cualquier medio de diálogo; antes los programas de radio que aceptan llamadas y ahora en Twitter. Hay claros esfuerzos para hacer creer que una posición es la “más popular” sin dejar lugar al dialogo y la constitución de ideas.
¿Gente pagada? ¿Quiénes?