Hay tantos problemas en México que de pronto parece imposible hacer una lista con los “más importantes”. Hoy quiero hablar de un tema que prácticamente se ignora y como todo lo que se ignora: deja de existir.

Hablemos del parto prematuro o parto pre-término. Y muchos se preguntarán ¿para qué? pero después de leer lo que les quiero compartir seguramente estarán de acuerdo conmigo en que es un tema importante.

Todos los bebés que nacen antes de las 37 semanas de gestación se consideran prematuros y dependiendo de las semanas puede ser:

* Prematuros extremos (menos de 28 semanas).

* Muy prematuros (de 28 a menos de 32 semanas).

* Prematuros moderados a tardíos (de 32 a menos 37 semanas).

En México nacen al año 200,000 bebés prematuros. Seguramente esto no les dice mucho, pero les platico que algunos de ellos mueren por problemas de salud y muchos de los que sobreviven sufren algún tipo de discapacidad de por vida; y en particular, discapacidades relacionadas con el aprendizaje, problemas visuales y auditivos, como cita la OMS en su sitio web.

Como en muchos otros problemas que tenemos en México y en el mundo, la mayoría de los partos prematuros se presentan en poblaciones rurales y de bajos ingresos. ¿La razón?  No hay un seguimiento del embarazo adecuado, no se detectan problemas de salud y no se promueve el cuidado adecuado durante el mismo.

Las consecuencias podrían parecer un problema de los “menos importantes” en México, pero la verdad es que no, y los invito a reflexionar conmigo: si uno de los problemas más graves de nuestro país es la desigualdad y la falta de movilidad social, ¿cómo queremos corregirlo si muchos de nuestros chiquitos desde que nacen tendrán problemas de aprendizaje y de salud?.

Descuidar los embarazos condena a los pequeñitos a condiciones más complejas y más desiguales.

Ahora la parte más triste: el programa Prospera incluyó una estrategia de desarrollo infantil temprano a partir de 2017 que consistía en el seguimiento a mujeres embarazadas y niños menores de cinco años con el propósito de promover su desarrollo en aspectos cognitivos y socioafectivos. Sí, los gobiernos neoliberales fueron mejorando a partir de evaluaciones periódicas un programa que ha desparecido y el gobierno de la Transformación lo ha tirado a la basura junto con el conocimiento de 20 años, y con ello las posibles soluciones de fondo a muchos problemas que durante años se ignoraron.

Me he dado a la tarea de estudiar las más de 700 páginas de evaluación de los 20 años de Prospera y seguiré hablando del tema. Hoy me quería enfocar en este punto porque esta omisión estará condenando nuevamente a muchos chiquitos a cambio de programas que parecieran tener un perfil mucho más clientelar que con soluciones de fondo como en este caso.

Así como la no primera dama defiende a su hijo en redes sociales, hoy me gustaría decirle a su marido, el presidente: CON LOS NIÑOS NO.