En México el 28% de la población piensa que da lo mismo un régimen democrático que uno no democrático. El 33% piensa que un gobierno autoritario puede ser preferible, siendo esta la cifra más alta de la región. El apoyo al autoritarismo en México pasó de 22% a 33% de 2020 a 2023: 11% en 3 años siendo también el número 1 de la región.

¿Qué nos está pasando?

En el Informe 2023 de latinobarómetro, el 61% de la población mexicana encuestada dice estar insatisfecho con la democracia y solo el 37% satisfecho. Pareciera que somos unos inconformes de la democracia, pero no es eso: al revisar los números históricos (1995-2023) parece que a México nunca le ha convencido la democracia, y el 37% es de los porcentajes más altos, solo comparables con 1997, 2000 y 2006. Llama la atención que el año 2000 y el 2006 son los años de elecciones presidenciales.

Una cifra para considerar: el 42% de los encuestados en México respondió que apoyaría un gobierno militar. Creo que en la interpretación de estos datos está la clave de comunicación de las campañas para la presidencia. Comprender que la democracia es un concepto complejo que no se percibe como algo que aporte beneficios a la población y por otro lado el incremento en la preferencia por gobiernos militares/autoritarios que puede responder a la ingobernabilidad que existe en muchas partes de la República: inseguridad, impunidad, la ausencia total del estado de derecho y el control del crimen organizado de poblaciones completas.

Dejo aquí los datos y las siguientes reflexiones: ¿cómo se puede reforzar la imagen de autoridad de Xóchitl? ¿Qué personajes de los partidos pueden ser claves? ¿Cómo se debe de abordar esta información?